Esta pequeña ave no para, salta de un sitio a otro, sobre los caminos pegando pequeños saltos. Su larga sombra se reflejaba sobre el suelo, con los últimos rayos del sol.
Siempre he querido fotografiar a una Lavandera Blanca. El otro día en la playa (en Valencia) encontré una, pero tuve que fotografiarla de lejos. ¡No paraba de moverse! Enhorabuena por tu trabajo. Un saludo
Siempre he querido fotografiar a una Lavandera Blanca. El otro día en la playa (en Valencia) encontré una, pero tuve que fotografiarla de lejos. ¡No paraba de moverse!
ResponderEliminarEnhorabuena por tu trabajo. Un saludo